jueves, 11 de enero de 2018

5 Enero - Salmo 119:114





5 Enero - Salmo 119:114
Mi escondedero y mi
escudo eres tú; en tu palabra he esperado.
-Dios es nuestro refugio.
Nuestro lugar seguro esta en Dios.
Recuerdo de niño cuando jugaba a algunos juegos, que establecíamos
un lugar que llamábamos “casa” que era un lugar en el que estabas a salvo, y
mientras no salieras, no te podían eliminar. Algo parecido ocurre en algunos
juegos de mesa como el parchís en el que si estas en el “seguro” sabes que no
te pueden eliminar esa ficha. Recuerdo la sensación de llevar casi todo el
tablero completado y ser perseguido por otro jugador y al fin entrar en el
seguro, y que pese a ser solo un juego, sentías paz y tranquilidad.
Salvando las distancias cuando acudimos a Dios,
encontramos nuestra casa o seguro que es en donde estamos a salvo. Él es
nuestro escudo y podemos estar tranquilos y confiados.
Es importante ver que también dice: en tu palabra he
esperado, ya que estamos a salvo esperando ver cómo va a actuar Dios, que va a
hacer, como nos va a librar. No es una espera vacía, sino una espera expectante
y confiada.
¿Será así en tu vida? El salmo 46:1-2 dice: Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea
removida,
y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa
de su braveza.
Así debe ser nuestra confianza en Dios, con seguridad y
paciencia, recordando lo que dice el Salmo 40:1-2 que dice:
Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del
lodo cenagoso;
puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
Esta será nuestra tranquilidad, es estar en nuestro
escondedero y refugio esperando la respuesta de Dios.
Pon siempre tu confianza en Dios y no dudes nunca. Dios
te bendiga, Amén.
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